El hormigón pirata, un socavón en la sostenibilidad del sector

Una de cada cuatro plantas de fabricación de este material que hay en España no cuenta con el preceptivo certificado de control de producción

España cuenta con 1.550 plantas activas de fabricación de hormigón, material básico para cualquier obra de edificación y de infraestructuras públicas

Roberto Pérez Actualizado:15/11/2021 02:09h

El hormigón es un material crítico en cualquier obra de edificación o infraestructura pública. De ahí que el control de su calidad resulte esencial. Y de ahí, también, que en 2019 se lanzara un real decreto, el 163/2019, que vino a reforzar los requisitos a cumplir por los fabricantes: impuso la obligatoriedad de contar con un certificado de control de la producción. Pero, más de dos años después, casi 400 plantas de hormigón que operan en España no cumplen con ese requisito esencial, están al margen de la ley y, por tanto, el hormigón que suministran es pirata. No está acreditado. No cumple ese requisito esencial que garantiza que el hormigón cumpla todos los parámetros exigidos por la normativa y es sometido a un procedimiento estandarizado de control, auditado por acreditadores externos.

El problema no es menor, ni por el número de empresas que operan sin ese certificado preceptivo ni por la cantidad de hormigón que suministran. Según la Asociación Nacional de Fabricantes de Hormigón Preparado (Anefhop), en España hay activas actualmente 1.550 plantas de hormigón, de las que 370 no cuentan con ese certificado, sin el que no deberían estar funcionando. Aunque es difícil determinar con exactitud cuánto suponen esas plantas en volumen de hormigón, podría llegar a ser entre el 15% y el 20% del que se consume en nuestro país. Es una parte minoritaria, pero significativa. Y, sobre todo, tiene un perjudicial impacto en el resto de empresas fabricantes que sí cumplen con la normativa y que ven cómo la competencia desleal azota sus ventas, porque venden más barato.

Eso erosiona la cuenta de resultados de los que sí cumplen con la legalidad, y socava los márgenes para afrontar inversiones en innovación o sostenibilidad medioambiental. Con ingresos mermados por el hormigón pirata, la capacidad de invertir en innovación se reduce, advierten desde la patronal del sector.

Los controles dependen de las autonomías

El real decreto que impuso la obligatoriedad del certificado de control de la producción se promulgó en 2019, pero esa obligatoriedad no se activó en ese mismo momento. Las autoridades españolas dieron un margen a los fabricantes de hormigón para que se adaptaran. La moratoria venció el pasado 1 de abril, pero han pasado más de siete meses desde entonces, y no se están realizando inspecciones suficientes para hacer cumplir esa normativa y perseguir a los que siguen funcionando al margen de ella.

«Las administraciones autonómicas son las que tienen las competencias de inspección y sancionadoras en esta materia», explica a ABC el portavoz y abogado de la patronal española del hormigón, Carlos Parra. «Pero, hasta la fecha, solo la Comunidad de Madrid ha iniciado expedientes sancionadores contra centrales de hormigón por no tener el certificado de conformidad del control de la producción». En las demás autonomías, las inspecciones o están todavía en fase incipiente o ni siquiera han empezado. Donde los incumplimientos son más flagrantes es en Castilla y León, Extremadura y Castilla-La Mancha, según datos de Anefhop.

Más de 1.500 empresas de las que dependen 12.000 puestos de trabajo

En España funcionan actualmente 1.550 plantas de fabricación de hormigón. De ellas, 1.180 disponen del preceptivo certificado de control de la producción, lo que supone que hay 370 que no cumplen este requisito legal. El sector del hormigón genera en nuestro país 12.000 empleos en números redondos, según la patronal Anefhop: 5.000 trabajadores en las plantas de fabricación, 5.000 transportistas y unos 2.000 profesionales de mantenimiento, laboratorio, comerciales, servicios administrativos y auxiliares.

Incumplir ese real decreto de 2019 conlleva sanciones cuantiosas que pueden suponer incluso el cierre de la planta de producción de hormigón. Las multas van de los 60.000 a los 6 millones de euros.

Anefhop urge al resto de autonomías a seguir los pasos que está dando la Dirección General de Promoción Económica e Industrial de la Comunidad de Madrid. Hasta el momento, se ha saldado con la apertura de 16 expedientes sancionadores contra otros tantos fabricantes de hormigón.

Carecer del certificado de control de la producción es una falta muy gruesa, porque entra, de lleno, en los incumplimientos en materia de seguridad y calidad industrial. Pero no es la única que suele concurrir entre los fabricantes de hormigón que están al margen de la ley. Según la patronal del sector, otros incumplimientos habituales son la falta de medidas de protección ambiental y de prevención de riesgos laborales; infracciones en materia de transporte; ventas sin IVA, en dinero negro; falta de licencias municipales y autorizaciones administrativas para la instalación de la planta y el desarrollo de su actividad; o instalaciones ubicadas en suelos que no están calificados urbanísticamente para usos industriales.

Consecuencias

Verificar que un fabricante de hormigón cuenta con el certificado que acredita su producción es esencial. Afecta a algo tan básico como, por ejemplo, garantizar que ese hormigón está elaborado con las dosificaciones correctas de los ingredientes que lo componen: cemento, áridos, aditivos y agua.

«Los incumplimientos de la normativa hacen mucho daño a la competencia y a la línea de flotación de la calidad de un producto que, conviene recordarlo, integra toda edificación e infraestructura», subraya el portavoz de Anefhop. «Un hormigón que no tenga la calidad exigida puede constituir un grave problema, porque está en la estructura de cualquier edificio, desde los cimentos a los forjados, así como en la base de cualquier infraestructura pública», explica Carlos Parra.

Este portavoz de la patronal española del hormigón llama también a la responsabilidad de promotores, constructores y directores de obra, porque tienen obligaciones a la hora de vigilar que el material que utilizan cumple con las exigencias que marca la normativa. «Pero, a menudo, nos encontramos con que ni ellos ni algunas administraciones públicas actúan cuando les advertimos de casos sospechosos de proveedores pirata», lamenta Parra.

Ejemplos de innovación que tienen premio

Para fomentar y reconocer el esfuerzo de las fábricas españolas de hormigón en la mejora e innovación de su actividad productiva, la patronal del sector ha instituido unos premios nacionales que ha concedido por primera vez este año. Uno de los galardones está específicamente dedicado a distinguir iniciativas en el campo de la sostenibilidad. En esta primera edición, la premiada ha sido la mallorquina Hormort Baleares, que afrontó un plan integral de renovación de maquinaria, tecnología, materias primas y flota de camiones. Otra de las premiadas, en este caso en la categoría de innovación, ha sido la empresa vizcaína Áridos y Canteras del Norte (Arcanor), por el desarrollo de un hormigón ligero estructural de alta resistencia, baja densidad, consistencia líquida, bombeable y de elevada impermeabilidad.

Hormigón armado al desnudo

¿Sabías que la invención del hormigón armado se remonta a mediados del siglo XIX? Este es un sistema de estructura resistente y sólida, ampliamente utilizado para todo tipo de marcos de construcción, forjados, puentes y similares, y también para tuberías, estructuras, etc.

El hormigón armado, para el que ahora tenemos más de un siglo de experiencia y que, por lo tanto, ha demostrado ser seguro incluso con el tiempo, es el más moderno de los sistemas de construcción. Es este conglomerado de hormigón el que hizo posible la transformación  de las ciudades modernas.

¿Qué materiales se utilizan para realizar hormigón armado?

La composición del hormigón incluye agua, cemento y arena o grava. El agua y el cemento son los componentes activos del hormigón. Interactúan entre sí, formando una piedra de cemento y uniendo granos agregados en una mezcla adhesiva.

El cemento no interactúa químicamente con la piedra triturada y la arena, por lo que los agregados son materiales inertes. El tamaño de los granos agregados, que comienza con roca triturada o piedra caliza y termina con arena fina, cambia significativamente las propiedades y la estructura del material.

La jaula de refuerzo de un producto de hormigón armado está hecha de barras de acero. Como parte de los productos de este hormigón, se distinguen los accesorios de montaje y trabajo. Los accesorios de trabajo se instalan en la parte inferior del producto.

Los aditivos para el hormigón o accesorios de montaje forman el «esqueleto» terminado del producto, dándole la rigidez y resistencia necesarias. Y esto es importante para los productos que trabajan en flexión: vigas, losas de piso, bloques de soporte de los cimientos, entre otros.

Un reconocimiento al compromiso con el medio ambiente y la sostenibilidad

Hormort Baleares ha obtenido el Accésit nacional en los I Premios ANEFHOP del Hormigón.

Hormort Baleares, la empresa mallorquína radicada en el polígono de Marratxí y dedicada a la fabricación, transporte y bombeo de hormigones y morteros preparados.  ha obtenido el Accésit ANEFHOP 2020 en la categoría de Sostenibilidad a  nivel nacional de los I Premios ANEFHOP.

Estos premios, convocados por la Asociación Nacional de Fabricantes de Hormigón,  responden a la necesidad de distinguir públicamente  a aquellas empresas y proyectos que por  su calidad, importancia, e innovación, contribuyen al progreso del hormigón como producto y sector.  En concreto, Hormort Baleares ha sido galardonada con el Accesit en la categoría de Sostenibilidad por el estricto cuidado del medio ambiente en todos sus trabajos, algo que se hace especialmente patente en su planta de Marratxí.

Entre las medidas tomadas por Hormort en materia de sostenibilidad debemos destacar el reciclado total del agua utilizada, desde la misma agua de la lluvia hasta la resultante del lavado de cubas, carga de camiones, limpieza de zonas, aspersores, etc. Si todo este proceso puede ser viable es gracias  a la pavimentación de hormigón realizada con unas ligeras pendientes que encauzan toda el agua a una balsa de decantación. Dicha balsa está conectada con otra, hecho que conlleva a un proceso de filtrado natural obteniendo un agua completamente reutilizable.

Otra de las apuestas de Homort en materia de sostenibilidad es el tratamiento de los sobrantes de hormigón o residuos limpios. Cuando un camión regresa a planta don un sobrante de hormigón de una obra, dicho sobrante se descarga en el suelo y se deja endurecer en forma de lajas. Del mismo modo, se origina un sobrante cuando se lleva a cabo la limpieza de la cuba en la balsa. Todo este material al ser limpio y no tener ninguna contaminación de otro material, es pasado por un molino que deja una granulometría del 0.4 mm a 25 mm que se emplea para realizar parte de los hormigones pobres. Asimismo, cabe destacar el hecho de que la planta esté vigilada en todo momento con cámaras de

grabación y vista en el instante permite que el técnico en dosificación de la misma pueda visualizar cómo se realizan todos los procesos de acopio y de carga de camiones, lo que ayuda a los responsables de la empresa a llevar un más óptimo control del proceso.  Cualquier mínima anomalía se ve refleja a través de las cámaras, ya sea la posible contaminación entre los áridos, rascadores en mal estado, pérdidas de material, desviación de cinta, desgastes, rotura de cojinetes, atascos, etc.

Debemos también señalar el importante esfuerzo realizado por Homort en materia de mantenimiento con la instalación de engrase automatizado. En todos los puntos de engrase de toda la planta se ha instalado un engrasador automático, capaz de mantener el rodamiento engrasado durante un año. Únicamente es necesario llevar a cabo una inspección ocular, con un simple recorrido de cinco minutos a la semana se consigue prevenir todas las averías posibles.

Una apuesta decidida
por la innovación

Prueba de ello es que la empresa cuenta con la certificación de Control de Producción de Hormigón, acreditando que la planta de hormigón cumple con los protocolos que exige el Real Decreto 163/2019 en materia de producción y calidad. Gracias a los patrones de calidad del hormigón, el control en la producción es óptimo, lo que permite a la empresa garantizar la seguridad de las infraestructuras ejecutadas.

Premios

1. Premio en Sostenibilidad al proyecto o idea que suponga la mayor contribución a la sostenibilidad según los criterios que establece el Sello Hormigón Expert.

-1er Premio a la planta de la Zona Franca (Barcelona) de Hanson Hispania. Hanson demuestra una apuesta sólida por la sostenibilidad, con un plan estructurado y con objetivos definidos, aportando datos sobre consumo y ahorro de agua, así como de los residuos gestionados.

-Accésit de la planta Marratxí de Hormort. La propuesta pone en valor el esfuerzo por un enfoque a la sostenibilidad en una empresa familiar.

2. Premio en Prevención de Riesgos Laborales a proyectos cuya finalidad sea la concienciación en Prevención de Riesgos Laborales, así como la prevención de accidentes consecuencia de un plan definido y ejecutado.

-1er Premio a Prebetong Hormigones por ‘Proyecto 0+. En Seguridad, solamente el cero cuenta’.

-Accésit a Áridos y Canteras del Norte por ‘Condiciones Técnicas y Organizativas en el camino a la seguridad compartida y CERO accidentabilidad.

3. Premio en Medio Ambiente a la mejor iniciativa de protección y mejora del medio ambiente.

-1er Premio a General de Hormigones por su apuesta en vehículos a gas GNC.

4. Premio a la Innovación al proyecto que suponga la mayor innovación en ejecución u obra singular, y que ponga de manifiesto el valor del hormigón como solución constructiva.

-1er Premio a Áridos y Canteras del Norte por su proyecto ”Las mayores prestaciones al menor peso” mostrando que el hormigón es una solución a proyectos de vanguardia.

-Accésit a Formigons Tenes S.L. por su Pavimento de hormigón conductivo.

5. Premio a la Mejor Planta del año que mejor refleje la visión de la asociación de planta del siglo XXI, donde se valoran todos los aspectos incluidos en el Sello Hormigón Expert y los que lo superen.

-1er Premio a ‘El Papiol’ (Barcelona) de Lafargeholcim por su diseño compacto y avances en materia de sostenibilidad, medio ambiente, ahorro energético y economía circular.